USAMAZULU CREDO MUTWA: (July 1921) Nació en KwaZulu-Natal, Sudáfrica) Es un Zulu Sangoma y Sanusi de Sudáfrica. Mutwa fue educado por su abuelo materno, un chamán, y mientras le ayudaba, el niño aprendió algunos de los más antiguos secretos. En 1937 vivió una gran conmoción y trauma cuando fue incautado y sodomizado por un grupo de mineros. Después de esto estuvo enfermo durante mucho tiempo. Como los médicos cristianos fracasaron en su curación, su abuelo, un hombre a quien su padre despreciaba como un pagano adorador y demonio, le ayudó a volver a la salud.

En este punto Credo empezó a cuestionarse muchas de las cosas acerca de su pueblo que los misioneros le habían hecho creer. "¿Eran realmente los africanos una raza primitiva sin ningún conocimiento hasta que el hombre blanco llegó a África?, se preguntaba a sí mismo.

Su abuelo le inculcó en la creencia de que su enfermedad era un signo sagrado de que se iba a convertir en un chamán, un sanador.

Credo Mutwa revela la historia del apoderamiento del planeta por una raza de reptiles, y cómo estos seres (Conocidos como Chitauri por los Africanos) se han infiltrado y colocado en posiciones de poder político y manejan a los humanos. Dice que por todos los países por los que ha viajado donde existen chamanes y curanderos tradicionales: en Estados Unidos, en Australia, en Japón, en Taiwan, le han contado las mismas historias. Los indios Hopi los llaman Katchinas, pero son lo mismo que en África llaman Egwugwu o Chinyawu. Los Katchina de los nativos americanos, y los Chinyawu de nuestra gente, son seres idénticos. Pero se pregunta ¿a qué se debe esto? ¿Cuándo estuvieron en contacto los africanos y los nativos americanos? Este es uno de los grandes misterios de todos los tiempos.

En 1959 él mismo fue abducido por unas de estas criaturas. Explica que esta experiencia ha quedado como un trauma en toda su vida posterior, y que después de ella queda un sentimiento de vergüenza y de odio a uno mismo, y hay cambios sutiles en la vida. También se desarrolla un extraño amor por la humanidad, y un deseo como de sacudir a la gente para despertarla, diciéndoles: ¡No estamos solos! Y también se desarrolla una nueva sabiduría, y una nueva comprensión del espacio y el tiempo.

Mutwa ha escrito cuentos africanos que tienen sus raíces en la tradicional cultura zulú. Dos bien conocidas colecciones de estas historias son “Indaba mis hijos” (1966) y “Mi Gente: los escritos de un chamán zulú” (1969).