La semilla de CHIA es de origen mexicano, y en los últimos meses se
ha extendido a Latinoamérica su utilización como un superalimento.

Hasta hace poco era considerada adelgazante, y hoy se sabe que
también ayuda al proceso digestivo, metaboliza el colesterol y mantiene
el equilibrio bacterial en nuestro organismo.

Al sumergirla en líquidos y dada su capacidad de absorber éste hasta
12 veces su volumen, produce saciedad y se come menos. También, los
líquidos forman sobre ella una capa de gel (mucílagos) que es la que le
otorga los otros tres beneficios ya detallados.