Quizás no sepas pero, Hitler era un creyente empedernido.
Por eso digo que, incúlcale una creencia a alguien acerca de un Dios vengativo y dador, al mismo tiempo, a una mente moldeable, y verás lo que sucede.
Quizás no sepas pero, Hitler era un creyente empedernido.
Por eso digo que, incúlcale una creencia a alguien acerca de un Dios vengativo y dador, al mismo tiempo, a una mente moldeable, y verás lo que sucede.