En Inglaterra, el renacentismo no se sintió con la misma pasión que en Italia. Entre los escritores renacentistas destaca Shakespeare, quien fue autor y actor al mismo tiempo; consiguió fama, honores y riquezas. Realizo treinta y cinco obras. Algunas son tragedias, como Hamlet, la historia del desafortunado príncipe de Dinamarca, los amores tristes de Romeo y Julieta, los celos de Otelo, la ambición de Macbeth, El sueño de una noche de verano, La Tempestad, El mercader de Venecia, etc. La ópera y el cine han mostrado las obras del gran poeta inglés.