Su nombre verdadero era François-Marie Arouet, nació en Paris 1778. Educado por los jesuitas quienes como de costumbre te formaban a la imagen y semejanza del prototipo que debería controlar a las masas desde arriba, los clásicos literarios eran un sine qua non de la buena educacion, y ya no digamos el Griego y el Latín, todavía en tiempo de mi padre lo obligaban de rigor, aunque entre paréntesis, ya no lo hacen más porque por fin se dieron cuenta que no conlleva uso práctico para avanzar en la vida, a menos que tu vocación sea en la docencia.

A mi parecer Voltaire mostró todos los indicios de ser un resentido social. Ampliamente demostrado desde su juventud cuando escribió las coplas satíricas en contra del Regente de la época. Esa falta de etiqueta le costó un destierro, y luego se ganó otro. Lo mantenía la Marquesa de Chatelet. Y, hasta el momento, no veo nada comendable, como para exigirle a ningún chico que lo vaya a leer.

Voltaire tenía una gran facilidad, un don natural, para poner letras en buen orden. Pero, si que había un pero. A pesar de lo pleasing de su lectura, algunos críticos de la época decían que carecía de originalidad.

Trató de descreditar a Crebillon y hasta le plagio algunos temas. Al final perdió toda credibilidad en la corte de Louis XV y se tuvo que retirar.

Como podrán ver no fue mi personaje favorito. A lo mejor otros se expresarán diferente. Saludos,