Me da pereza buscarla.

La escena en la que Nathan Algren, luego de ser perdonado casi misericordiosamente por Katsumoto después de haber matado en legítima defensa al cuñado del éste, yace con altísima fiebre y un gran dolor provocado por sus heridas de batalla y debe luchar contra sus propios demonios: su alcoholismo y la matanza indios cheyenne. Las imágenes de niños y mujeres cheyenne asesinados vilmente causadas por su propio dolor e impotencia, por las alusinaciones de la fiebre y por la ausencia de alcohol para aplacar el dolor forman una escena simplemente conmovedora.

Ése es "El último Samurái" luchando contra sus demonios.