Los ejércitos romanos eran básicamente aparatos de infantería pesada como ya se ha dicho. Sus puntos débiles, caballería y arquería eran perfeccionados con tropas auxiliares reclutadas en los territorios donde Roma hacia sus campañas. Estas tropas completaban las carencias que tenían los militares romanos y les daban una organización novedosa a desarrollar sobre el terreno.
Eran contratados puntualmente para campañas concretas, pero más adelante pasan a formar parte de los ejércitos regulares romanos. Tras 25 años de servicios recibían la ciudadanía. En un primer momento se mezclaban con los soldados romanos pero con el tiempo se les creó sus propios campamentos, ampliando el número de efectivos.
El armamento y vestimenta dependía de su procedencia, como los jinetes de la caballería parta, la númida o los arqueros sirios. Los mandos siempre eran ciudadanos romanos para controlar a estas tropas extranjeras y evitar sublevaciones.
Ya en el siglo II la normalización entre las unidades auxiliares y las legiones llegó hasta tal punto que le restó capacidad al ejército. Posteriormente y ante la llegada de otro grupo de extranjeros al imperio se contratan a grupos de bárbaros, creándose unidades de caballería e infantería a tal efecto, y con el tiempo se tiende igualmente a la permanencia de manera definitiva de estas unidades entre el ejército romano.
Caballería númida
Arquero sirio
Como muy bien dice Pablo ramos la caballería númida estaba considerada como la mejor del Mediterráneo y de toda África.
Entre sus caracterísitcas resalta que evitaban el choque directo lanzando sus jabalinas y retirándose rápidamente, aunque también luchaban cuerpo a cuerpo.
No empleaban ni sillas ni bridas, utilizando un palo para dirigir al caballo. Los jinetes númidas poseían una gran destreza y sus caballos tenían una gran resistencia.
Saludos






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