Me he leído tu mensaje sobre la “solidaridad automática”. Tienes razón en muchas cosas (yo alucino cuando veo en los campos de fútbol –este mismo fin de semana, mismamente- grandes banderas con la imagen del gran asesino Ché Guevara. Y en las manifestaciones de la izquierda, jóvenes con la imagen del Ché en su camiseta. Increíble). Yo añadiría algo más a lo que dices, y es que... la izquierda domina los medios de masa, medios de comunicación, entretenimiento, etc. Está infiltrada en todos los organismos internacionales, los que crean opinión pública, ya sea Hollywood, ya sea la ONU y sus satélites. Bueno..., infiltrada no sería la palabra (eso era para los años 40, 50, 60). También es verdad lo que dices que la diferencia izquierda-derecha carece de sentido. Más bien, lo que llamamos izquierda sería el mundo “progresista”, alias “los progres”, que se hicieron con los medios tras el 68 y han contaminado toda la izquierda y buena parte de la derecha clásica (me gusta más contaminar que infiltrar).

No es nuevo esto, porque antes del 68 seguía existiendo la propaganda izquierdista, similar a la de Goebbels (yo diría que la misma, pero Goebbels nazi y Münzenberg comunista). Tienen la misma raíz: La mentira es un arma revolucionaria (Lenin dixit, tan parecida a la de Goebbels: “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”). Jejeje, en época de Stalin, decían los comunistas que las acusaciones hacia él eran mentiras imperialistas..., jajaja, y se lo creían. Bueno, me he ido demasiado atrás en el tiempo. Quedémonos en el 68 para acá. Lo progre domina ahora en todo, medios, universidades, gobiernos, opinión pública. La derecha (liberal, conservadora, democristiana), no hace frente a esos planteamientos sino que incluso termina participando (quizá esté pensando demasiado en la situación de España..., así que no quisiera generalizar a otros países. El caso es que la izquierda progre siempre mira por encima del hombro, autosatisfechos, con una superioridad moral que solo se la creen ellos).