
Iniciado por
pablo ramos
Pensaba ayer -si se me permite ingresar, claro. O sea, con la venia de uds-, pensaba en el pensamiento.
Pensaba, por ejemplo, en las tempestades de pensamientos y cosas y hechos que cada día se producen. Pienso desde wikileks al jueguito de fórmula uno de este año, de los doblajes mexicanos a pelis del año del pedo a la represión en Siria, de con quien apetece estar a los conflictos maritales, del Peace Boat al "crack" del Perito Moreno, del gordito de Galicia a Garzón ovacionado en Buenos Aires, de la Justicia de hoy a Que Es La Justicia de Hans Kelsen, de la pesadilla que somos los padres a lo pesado que hemos sido cuando hijos, de lo livianos que nos parecen los hijos cuando somos padres, de la chatarra espacial a la persecusión de un "anonnymus"en Rio Cuarto, de Leon Gieco a Gilbert Becaud, de los corridos a las corridas de toros... ufff...
Pienso en el pensamiento del que quiere "desenchufar" y se va a la máquina a jugar, y en el del que quiere enchufarla y los amigos no se van. Una tempestad, vamos, un huracán con miles, millones...
Y pienso en los manejos del huracan, de las tempestades. Cierto es que sería bueno, por allí, manejar el tiempo, hacer llover donde se necesita, poner un aire donde el calor viene en bloques. Bueno, sí, excepto que se manipule, que muchas veces es distinto a manejar. Porque en el huracán, en las tempestades, viene de todo, y en todo caso cada quien debería ser capaz de aceptar lo que para el esta bueno, lo que le viene bien, lo que le acomode o lo que piensa que le hace crecer. Incluido jugar, claro.
Siempre hay, claro, quien no quiere si no pasa su filtro, juzga y condena, ataca y defenestra, custodia y separa lo bueno de lo malo. Es el controlador, el manipulador. Hay un grupo, ahora salió a la luz, se llama Stratfor, se sostiene que es la CIA en las sombras, y vaya que control ya intentaba la tal Company. Pero esto, desciende, porque las tempestades se dan en grandote y en chiquito, global y pequeñamente.
Tenés toda la libertad de pensar. No se te ocurra, sin embargo, publicarlo mucho, querer que se conozca. Allí estará el más libre que controlará tu libertad de pensar y te caerá encima si lo publicás, ni tan siquiera intentes convencer, solo dar a conocer. Tu libertad tiene su control, no vayas a creer. Usará lo que sea, defiende la libertad, la propia.
Con perdón, eh?
Chau