Esta misma pregunta, -tiempo a- se le hizo a uno de la peña de amiguetes del barrio, que presumía de tener una gran habilidad en subir y bajar pieles, -¡¡y no era peletero!!-.
Se lo pensó un poco y con semblante circunspecto, nos espetó: ¡¡tantas veces como me sale del "nabo"!!