
Iniciado por
Justice
Bueno, inicialmente no quería compartirlo en grupo para no engreírme, pero me ha convencido Caballero, aquí va lo que me ha sucedido hoy:
Estaba mirando una estrella y pensé: "la luz de la esperanza" y la estrella dejó de brillar y se apagó, comencé a confiar en el Señor y a negarme a tener desesperanza, alcé los brazos y la estrella se volvió a iluminar, cuando bajaba los brazos su brillo se apagaba, si los alzaba y adoraba se iluminaba de nuevo, ha sido alucinante, es que no nos merecemos el Dios que tenemos.