Jesús habló en varias oportunidades de la condenación eterna o el infierno:

Mateo 10:28

“28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”

Mateo 13:42

“42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”

Mateo 24:51

“51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.”

Apocalipsis 21:8

“8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

Sin embargo están los que piensan que la condenación eterna para los condenados es simplemente dejar de existir.