Aquella noche donde solo estábamos tú y yo.
Donde cada suspiro y respiro,
se daba solamente por que estabas tú.
Pedia que fuera eterno ese momento,
pero imposible me eran los deseos.
Pasaba el tiempo, y mas miedo tenia... miedo a perderte,
a tu ausencia... a tu ausencia le temia.

Se hacia grande mi temor,
por que poco a poco se hiba convirtiendo en pavor.
Pavor insoportable, provocaba que mis lagrimas recorrieran mis mejias como ríos,
y que el aire más tenso se volviera.
Que mis ojos se empañaran de tristeza,
y que mi cuerpo no hayara solucion a tu partida.

Miedo, pavor, tristeza...
tan solo algunas emociones que sollozaban ante mi agonía.
Perdia el sentido, mientras a cada instante desaparecias de mi vida,
vida que sin tí y sin tu amor, ningun sentido alguno tenia.