Pederastia en Holanda... ya...

La inmensa mayoría de los casos reportados son falsos. Falsos por completo. Los casos verídicos no salen a la luz a los 30,40 ó 50 años. Salen mucho antes, conforme los chicos se hacen adultos e independientes.

Asistimos a un fenómeno habitual: la creación de recuerdos. Nuestra mente recrea constantemente los recuerdos, los analiza, interpreta y reinterpreta. A veces, esta revisión nos permite descubrir la verdad de lo que pasó. Más a menudo, lo que hacemos es crear recuerdos falsos que nos permitan justificar nuestras propias faltas.

Holanda es un país corrupto. Un país es corrupto cuando tiene una gran cantidad de individuos corrompidos. De señores fumados de marihuana, colocados con coca, alcoholizados, amas de casa que se lo montan con el perro, los amigos de su hijo... o hasta el propio hijo. Y lo que es casi tan malo: gente que no llega a esas depravaciones... pero desearían caer en ellas. No las cometen porque no han tenido la oportunidad, pero las anhelan.

Cuando alguien así, víctima y responsable de sus vicios, debilidades y pecados, recuerda el pasado, no recuerda lo que verdaderamente sucedió sino que lo cubre todo de la mancha asquerosa de sus lujurias. Lo que fue el beso de un padre, un baño o una nalgada, se convierten en actos lascivos. Y lo que fueron actos lascivos propios, se convierten en abusos del otro.