Escribes de una manera que me asombra, no dejas de sorprenderme, al margen de la marea que siempre cambia y esta al pendiente, seguire tus pasos aunque les pese.¿Qué quiso decir aquel bastardo? ¿Qué no puedo tomarlo por los extremos y romperlo? ¡¿Qué le sucede?! ¡Pobre ingenuo! ¡Imbécil! ¡Inexperto! ¿Crees que no sé de dónde provienes? ¡Eres, solamente, un descomunal monstruo de papel, y de aluminio! ¡Patético tu caso! Jajajajaaaaaaaaaajaja, y no sabes con quién te estás enfrentando -le dije-. ¡Eres de aluminio! ¡Eres de aluminio! -me reía a más no poder-, y él, seguía mirándome con tanta... bah... ternura...
Eres una de las pocas personas recuperables en mi nuevo plan de vida, te quiero y quiero sentirte en mi.
Felicidades por el escrito... sigo saboreandole.




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