Pocas elaboraciones intelectuales humanas me parecen tan insensatas como la noción de "destino".

Quien lo sostiene dice que lo que ocurre, ocurre porque alguien ya decidió que ocurra...

Y ese "alguien", quien sería...¿dios?.

Es decir el universo sería como un inmenso aparato de relojería, con sus rueditas todas encajando en sus lugares, clic-clic-clic, todos los movimientos prefijados por el Gran Relojero que sentado en su trono observa....¿que observa...? ¿alguna sorpresa...?

Qué dios más estúpido...