Fui sorprendido por una amiguete, al que no veia en mucho tiempo. Su apodo "El Conde Coco", y el muy socarron nos decia que fue porque lo habian "condecoco-rado". Alguna que otra vez he sacado a colacion a este personaje tan singular de mi barrio.
Tacitamente, fuimos hacia el "confesionario" mas proximo que nos salio al paso. Alli, con las bebidas servidas, surgio entre otras charlas, la de las dichosas - sin entrecomillado- mujeres.
No podia faltar en tan magno tema, hablar de sexo. Nos deciamos que "confesarse" sin que saliera este apartado, era parecido a cometer herejia.
Y,,,..llegamos al sexo donde la espalda pierde su nombre. (¡Donde habre leido esta frase?)
No sin antes mirar vigilante hacia todos los lados, con voz apaciguada y muy queda, como en secreto de confesion, me iba a contar con detalle su mas escondido secreto en estos menesteres, un decir, la mano no intervenia para conseguir el objetivo deseado, como luego supe.
Mira, me dijo, si una mujer esta dispuesta pero titubeante, con el humano temor, que luego tendra que utilizar el tubo de "Hemoal", hay que ayudarla, primero, insipirandole confianza en que seras el mas delicado de los "anolistos", luego un poco de lubricante nunca viene mal, es mas, me dijo, es imprescindible,porque en su temor, tienen su "ojo ciego" apretadito, casi diria que incoscientemente, y en estas condiciones es muy dificil conseguir el objetivo, sonriendo continuo, nunca mejor dicho.
Y ahi,- continuo- es donde entra mi "truco", el cual me ha proporcionado grandes momentos de gozo y a mi pareja de baile tambien.
Es tan sencillo como, E=mc2, aunque sea otra clase de fisica. Una vez lubricado. colocarse detras de ella, (de la manera que me lo iba contando, aqui, conociendolo, ya me imaginaba una de las suyas) y apuntando como un cañoñ, con el ariete en su maximo esplendor y potencia, rozando el objeto del deseo, (hizo una pausa y prosiguio) ahora viene lo fundamental para conseguir el exito, su ejecucion tiene que ser rapida, inesperada,y moderada para que surta el efecto deseado. Clavar los codos en los costados a la altura de los riñones, la mujer sorprendida, echara instintivamente su "pomposo" hacia atras y el ensarte estara garantizado a poco que se ejecute bien la maniobra, y casi sin efectos colaterales, el elemento sorpresa hace que sea casi indoloro, cuando dicen ¡ay! ya esta consumada la "perfomance" para el deleite de ambos dos.
Antes de despedirnos, me lo quede mirando, y pense, el mismo "Conde Coco" de siempre, no me atrevi a preguntarle si ellas, despues, lo "condecoco-raban".