Las aguas se tranquilizan... que quiero continuar, el dolor no cede pero ya me acostumbre.
Las aguas se tranquilizan... que quiero continuar, el dolor no cede pero ya me acostumbre.
“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”
- José Saramago, El Doble