Ayer mientras esperaba que me atendieran en una Notaria observe como una pareja discutía, su lenguaje corporal denotaba molestia, el manoteaba y ella retrocedía, el nextel sonó y me distraje un momento cuando la llamada finalizo ella lloraba agachada y el volteaba para otro lugar, me atendieron y entre al despacho, cuando salí ya se habían marchado, me da por pensar en la rebeldía de las hijas y la manera como educamos a las generaciones para que enfrenten las situaciones, las personas y sus sentimientos.




