Bueno, he de admitir que me da gusto que nuestro nuevo esposo, ejem* sea el hombre más rico.
Aunque ytambién admito que me molesta en demasia, la cantidad de dinero que acumulan, mientras millones mueren de hambre.
Bueno, he de admitir que me da gusto que nuestro nuevo esposo, ejem* sea el hombre más rico.
Aunque ytambién admito que me molesta en demasia, la cantidad de dinero que acumulan, mientras millones mueren de hambre.