Es cierto que a veces la "primera impresión" es casi lo mismo que un "prejuicio" y en ese sentido es algo tonto dejarse llevar por un "prejuicio" para decidir que alguien nos cae bien o mal. Pero a fin de cuentas, socializamos con quienes son afines a nosotros y en cierta forma la "primera impresión" es una forma de analizar que tan compatibles somos con alguien.