Roberto no le ha echado la culpa a Dios de los desastres ocurridos, todo lo contrario, porque es la maldad de muchos en el mundo la que hace que se cumplan los desastres.
Roberto no le ha echado la culpa a Dios de los desastres ocurridos, todo lo contrario, porque es la maldad de muchos en el mundo la que hace que se cumplan los desastres.