El Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre”. (Juan 5:19, BJ.) “
He bajado del cielo para hacer, no la voluntad mía, sino la voluntad del que me ha enviado.” (Juan 6:38.)
“Lo que yo enseño no es mío, sino que pertenece al que me ha enviado.” (Juan 7:16.)
Los seguidores de Jesús siempre lo vieron como siervo sumiso de Dios, no como igual a Dios. Oraron a Dios acerca de “tu santo siervo Jesús, a quien has ungido, [...] señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús”. (Hechos 4:23, 27, 30, BJ.)
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)