No le cuentes a nadie (y ahora que nadie nos lee... Ja!) que muchos fantasmas vagan por aquí, ahora mismo. Oigo sus cadenas y el toque vaporoso de sus sábanas...
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No le cuentes a nadie (y ahora que nadie nos lee... Ja!) que muchos fantasmas vagan por aquí, ahora mismo. Oigo sus cadenas y el toque vaporoso de sus sábanas...
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«Thou wilt keep him in perfect peace, whose mind is stayed on thee: because he trusteth in thee». – Isaiah 26:3