Corea del Norte ha decidido suspender su programa nuclear a cambio de productos de primera necesidad.
Haciendo un paralelismo con otras dictaduras del mismo corte pero ubicadas mucho más lejos de la asiática Corea, esta vez parece que el des-autobloqueo parte como consecuencia del hambre y la necesidad que en otros lugares se niegan aún con los estómagos vacíos.


La propaganda dentro del país asiático viene siendo la misma que en cualquier dictadura de corte marxista: "El mundo nos odia y no comprende nuestro mensaje". La política de muerte, de ahogamiento de cualquier posibilidad de iniciativa privada, las inversiones desproporcionadas en el ejército, las limosnas a un pueblo oprimido, pueden dar al traste con otro sistema que lleva oprimiendo a un pueblo a base de promesas incumplidas muchos años.

Parece ser que la expansión del marxismo va a quedar en una desagradable pesadilla para la humanidad. ¡Eso espero!


Un saludo.

Pd. ¡Qué daño está haciendo internet a la izquierda radical!