Deberías estar predicando el Evangelio.
Esto no es de merecer.. esto es POR GRACIA por MEDIO de la FE.
La gracia que es la misericordia te manda guardar y predicar los misericordiosos mandamientos que Jesucristo te enseña en el Evangelio, y no se trata de creerse en gracia y no hacer nada, dejando que Dios lo haga todo. Pues Jesucristo quiere que nosotros también cooperemos también en la obra del Señor, guardando los verdaderos mandamientos de Dios, pues así te lo dice Jesucristo:
"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". (Marcos 16:15-16).
"si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" (Mateo 19:16-22)
Como ls doctrina que enseñas
en la que niegas que Jesus dio su vida
para librarnos de nuestros pecados
Esa doctrina que enseñas tu
esta totalmente en contra de lo que
dice el evangelio.
El sacrificio de Cristo no es opcional:
es esencial.
Negarlo es apartarse del mensaje
que Él mismo proclamó y que sus apóstoles
confirmaron.
Quien lo niega, necesita arrepentirse
y volver al fundamento de la fe
Negar el sacrificio de Cristo
es negar el corazón del evangelio.
Quien lo rechaza,
rechaza la enseñanza de Cristo
y de sus apóstoles.
No puede llamarse cristiano,
y si pretende enseñar, es un apóstol falso
El sacrificio de Cristo es el eje de la redención.
Negarlo es colocarse fuera del marco apostólico.
No es una diferencia menor:
es una ruptura con la fe cristiana.
Quien lo niega, no sigue a Cristo,
sino a una distorsió
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)
Mateo 9:13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.
DICES: LOS MANDAMIENTOS dados al HOMBRE RICO son para todos los hombres...
Efectivamente: Jesús le recordó los 10 mandamientos de Moisés.
Y Jesús también predicó la parábola del Fariseo, que es para todos los hombres.
Pero ustedes lo niegan, diciendo que esas palabras de Jesús no son para ustedes.
Y eso es obvio: como fariseos que sois, jamás aceptareis que Jesús os lo diga a la cara.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.
El día de reposo no está, sin embargo Jesús menciona la hipocresía, de la que decís que "no son palabras para nosotros".
Vosotros solo os elogiáis de lo buenos que sois y los buenos cristianos verdaderos que sois. Y eso es, exactamente, lo que señala Jesús en la parábola de vosotros, los fariseos.
Jamás comprenderás la inmensidad de La Nada.
Jesús en Nazaret
(Mt. 13.53-58; Mr. 6.1-6)
16 Vino a Nazaret, donde se había criado;
y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga,
conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
Respuesta a Roberto
Roberto, lo que dices necesita matizarse
con lo que realmente enseñan los evangelios.
Cuando Jesús fue preguntado sobre qué mandamientos
guardar para entrar en la vida eterna,
respondió directamente:
• Mateo 19:16-19“Maestro bueno,
¿qué bien haré para tener la vida eterna?… Jesús le dijo: … Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás;
No cometerás adulterio; No hurtarás;
No dirás falso testimonio;
Honra a tu padre y a tu madre; y,
Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”
@@Observa que Jesús cita mandamientos del Decálogo
(Éxodo 20), pero no menciona todos en esa ocasión.
Eso no significa que los demás hayan sido anulados,
sino que Jesús enfatizó los que el joven necesitaba escuchar.
• En Mateo 5:17-19, Jesús aclara:
“No penséis que he venido para abrogar la ley
o los profetas; no he venido para abrogar,
sino para cumplir.”
@@@Jesús confirma que la Ley no fue abolida,
sino llevada a su plenitud.
• El mandamiento del día de reposo
sí aparece en el Antiguo Testamento
(Éxodo 20:8-11)
y Jesús mismo lo guardaba (Lucas 4:16).
Lo que Jesús corrigió fue la manera legalista
en que los fariseos lo aplicaban,
mostrando que el sábado fue hecho para
beneficio del hombre (Marcos 2:27).
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@@Conclusión
El Evangelio no presenta
un nuevo listado de mandamientos
distintos a los del Antiguo Testamento.
Jesús reafirma la Ley, la lleva a su plenitud
y muestra que lo esencial es amar a Dios
y al prójimo (Mateo 22:37-40).
El sábado no desaparece,
sino que se entiende en su verdadero sentido:
descanso y beneficio espiritual, no carga legalista.
LO QUE YO ENSEÑO NO ES MIO
PERTENECE AL QUE ME ENVIO” (Juan 7:16.)