Roberto
Jesucristo no pidió que recordaras solo lo que te acomoda.
El Evangelio incluye su sacrificio,
su sangre, su justicia y sus mandamientos completos.
Decir que “los sacrificios no le agradan”
mientras ignoras que su propio sacrificio
fue el centro del plan divino es como citar el madero
y negar los clavos.
Si vas a hablar de Cristo,
hazlo con todo el Evangelio,
no con recortes devocionales.
Porque lo que no le agrada es la obediencia selectiva.

