Jesucristo dijo si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Y Jesús enseña en el Evangelio los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
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Como el
mandato de recordar su sangre
Así es, y dentro de la fe de los Testigos de Jehová,
ese mandamiento se recuerda
de una manera muy especial
durante lo que ellos llaman la Conmemoración,
o la Cena del Señor.
Y en ese evento, pues, se centran en recordar
el sacrificio de Jesús y su sangre derramada por la humanidad.
Es una de las celebraciones
más importantes para ellos cada año.
Jesucristo sí mandó recordar su sacrificio.
En Lucas 22:19, durante la última cena, dijo:
‘Haced esto en memoria de mí’.
No pidió sacrificios humanos,
sino que se ofreció él mismo como sacrificio perfecto (Hebreos 10:10).
Además, los testigos de Jehová predicamos
el Evangelio del Reino por todos los pueblos,
tal como él mandó en Mateo 24:14 y Marcos 13:10.
Cumplimos ambos mandatos:
recordar su entrega con gratitud y
predicar su mensaje con fidelidad
¿Que Jesús no mandó recordar su sacrificio? Entonces explícame por qué dijo: “Sigan haciendo esto en memoria de mí” (Lucas 22:19). ¿O ahora resulta que la Cena del Señor fue una reunión informal sin propósito espiritual? Porque si eso no es un mandato, ¿qué es? ¿Una sugerencia opcional para los que no entienden “misericordia”?
La frase “misericordia quiero y no sacrificios” (Mateo 12:7) no es una abolición del sacrificio. Es una denuncia contra la hipocresía religiosa. Jesús no estaba anulando su propio sacrificio. Estaba exponiendo a los que condenaban a sus discípulos por recoger espigas en sábado mientras ellos mismos violaban la ley con corazón frío. ¿O tú crees que Jesús se refería a su muerte cuando citó a Oseas?
Además, si Jesús no quería que se recordara su sacrificio, ¿por qué Pablo dijo: “Cada vez que coman este pan y beban esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que él venga”? (1 Corintios 11:26). ¿También vas a borrar eso porque no encaja con tu argumento?
La misericordia no anula el sacrificio. Lo dignifica. Y el sacrificio de Cristo no fue una ceremonia más. Fue el acto central del rescate humano. Negar que debe recordarse es como decir que la cruz fue un accidente, no una redención.