Jesucristo es Dios mismo que se hizo hombre, y nos enseña en el Evangelio los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
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Jesucristo es Dios mismo que se hizo hombre, y nos enseña en el Evangelio los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida.
Jesucristo dijo si quieres entrar en la vida,
guarda los mandamientos, y dio los verdaderos
mandamientos de Dios y que hay que guardar para
entrar en la vida y que son los verdaderos
mandamientos de Dios.
TU NO OBEDECES
LOS MISERICORDIOSOS
MANDAMIENTOS
https://www.elforo.com/image.php?u=1...ine=1497273406KIMO
https://www.elforo.com/images/status...ser-online.pngSUPER Usuario
Fecha de Ingreso26-enero-2013Mensajes28.133
El mandado de jesus
es no ver la paja
en el ojo de otro
primero
extraer el palo gordo
que tienes en tu ojo
para poder ver la pequeña pajita
del ojo ajeno
Pues kimo, tú tienes una viga como la Copa un pino.
Yo solo te digo lo que hay y te corrijo lo que hay que es mucho.
Es más Roberto e Elisabet, (el Logos) cuando vino como hombre, se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, así es, una muerte en un madero.
Por esta razón, Dios lo elevó a un puesto superior"
Gracias por aceptarlo
No obedeces
los misericordiosos mandamientos
Condenó el espíritu acusador y condenatorio
Lucas 6:37
“No juzguéis…
no condenéis…”
Señalar faltas
para condenar o humillar
va contra la enseñanza de Jesús.
Enseñó que la corrección
debe ser personal y privada
Mateo 18:15
“Si tu hermano peca contra ti,
ve y repréndele a solas;
si te oyere, has ganado a tu hermano”.
El objetivo no es exhibir el error,
sino restaurar.
El Evangelio enseña si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos, y enseña los verdaderos mandamientos de Dios y que hay que guardar para entrar en la vida. Así que guardar los mandamientos que Jesucristo enseña en el Evangelio y que manda guardar para entrar en la vida, nos da la salvación.
Romanos 14:4 dice:
“¿Quién eres tú para juzgar al sirviente de otro?
ROMANOS 2:1
Así que, si tú juzgas,
quienquiera que seas,
no tienes excusa;
porque, cuando juzgas a otro,
te condenas a ti mismo,
ya que tú, que juzgas,
haces las mismas cosas.
“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, se os medirá.
…Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás claramente para sacar la paja del ojo de tu hermano.”
No juzgas, pero juzgas. Es más, te juzgas a ti mismo, y te encuentra tan santo, que chillas que las palabras de Jesús no son para ti"
Y juzgas a los demás que según tu "no son como tu".
Pues es precisamente eso lo que Jesús apunta con la parábola del fariseo: parábola que te disgusta, porque te retrata de cuerpo entero.
No, no, chillas, esas palabras no son para mi, porque yo soy justo, no como tú, que eres ateo.
HIPOCRITA. Esa es la descripción que mejor se ajusta a tu persona.