Mientras no escribas el sitio del cual presuntamente me has baneado, el tema es irrelevante.
Salva tu honra, hipócrita.
Tu te inventaste tus dioses como todos los incapaces de enfrentar la nada.
Te inventaste a ese cristal, que te ha convertido en un imbécil, arrogante.
Deja la droga, pendejo.
Y esta es la útima vez que te contesto, hasta que traigas el URL del sitio del cual dices que me baneaste.