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Poema Poema del Amor Ajeno
de Jose Angel Buesa
Puedes irte y no importa, pues te quedas conmigo
como queda un perfume donde había una flor.
Tú sabes que te quiero, pero no te lo digo;
y yo sé que eres mía, sin ser mío tu amor.
La vida nos acerca y la vez nos separa,
como el día y la noche en el amanecer...
Mi corazón sediento ansía tu agua clara,
pero es un agua ajena que no debo beber...
Por eso puedes irte, porque, aunque no te sigo,
nunca te vas del todo, como una cicatriz;
y mi alma es como un surco cuando se corta el trigo,
pues al perder la espiga retiene la raíz.
Tu amor es como un río, que parece más hondo,
inexplicablemente, cuando el agua se va.
Y yo estoy en la orilla, pero mirando al fondo,
pues tu amor y la muerte tienen un más allá.
Para un deseo así, toda la vida es poca;
toda la vida es poca para un ensueño así...
Pensando en ti, esta noche, yo besaré otra boca;
y tú estarás con otro... ¡pero pensando en mí!
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Lo sé.
Sé que mi cuerpo ya no está en su apogeo
que su órbita ha dejado atrás el Sol
encaminándose imparable hacia Plutón,
su destino entrópico.
Mis pechos se alejan, mi vientre
obedece a la ley de la doblez
y los canales de Marte se marcan en mis piernas.
Mas tú deberías saber
que eres un gigante gaseoso
que va perdiendo su espesor
aunque te mires y veas la termodinámica ausente.
Ensancha tu alma al par que tus dimensiones.
No te pido que al encontrarnos
estallen los gases nobles como cuando éramos,
el uno para el otro, novas cegadoras.
Pero sí que no vivas tu estancia en mi cuerpo
desde un vehículo orbital y, como yo,
midas en cada caricia la edad del universo.
J. Jorge Sánchez (Barcelona, 1964-)
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SEPTIEMBRE TRES
Levantarse / sentir / compararse / mirar
detrás / mi amor / preciosa hija / pronto
sudor / bañarse / acaso la muerte / frío
incontable / tenso / el pc / virus / castigó
Vestirse / abrigarse / otra mañana / el horizonte
no tenía idea / existe la nieve / el bus / la gente
Paine____Buin___Linderos__San Bernardo
Desciendo / el trabajo / de nuevo / el saludo / río / un apretón / engaño
la torta del Paypas / no tomo jugo / el pan con cecinas / me llamas
vida / dame espacio
un afiche / cuerpos quebrados / el mail
rechazar algunos / ingresaron / diversos / un beso tía
Las dos / las llaves / almuerzo / una revista diabólica / olvídalo
tengo sueños / corrijo / contesto / te amo madre
la invitación / otro bingo!!! / la firma / el disidente / meo
pinchazo / un bastonazo / arrojo / la empanada / ya me voy / nuevamente
San Bernardo__Buin______Linderos________Paine
La gente / el bus / las estrellas / sin horizonte
la muerte / acaso / bañarse / mi amor / te amo hija / soñando
mirarse / curioso / tengo canas / solitario / con Cristo / me duermo
Feliz Cumpleaños
René Silva Catalán (Santiago, 1971-)
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Te doy, te regalo, te ofresco,
la sombra de mi rostro
mi pelo despeinado, mis gestos
mi amargo amanecer.
Te doy la imagen de la luna
el sol y las estrellas
el agua del mar, arboles
naturaleza, el universo.
Te doy la sal y el azúcar
¡ah! mis galletas saladas
mis escalofrios, miedos acumulados
pensamientos eroticos, solo para ti
¿ Qué a nadie pertenecen los vientos?
yo te los dedico a ti
la imagen de las casas, calles
las montañas nevadas, todo es para ti.
Te regalo lo que creo que soy
una aprendiz de mujer
millones de errores al día
¿ los quieres son para ti ?
No sé quien lo escribio
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Desde que te marchaste no consigo que vuelva...
Desde que te marchaste no consigo que vuelva
a reír el naranjo, en cuyas ramas
ponías a secar mínimas prendas.
Pálidas las paredes del salón, aún se acuerdan
de otras tardes, de ti, de otras mañanas,
de otras noches más allá de la regla.
Desde que te marchaste se ha quedado de piedra
esta casa de campo, donde fuimos,
sin pretenderlo, escándalo de viejas.
Javier Salvago
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Aquí dijiste...
Aquí dijiste:
"son hermosos
los ojos húmedos de los caballos".
Y aquí: "me encanta el viento".
Desando yo tus pasos, revivo tus palabras.
Y te amo en la baldosa que pisaste,
en la mesa de pino
que aún guarda la caricia de tu mano,
en el estropeado cigarrillo
olvidado en el fondo de mi bolso.
Recorro cada calle que anduviste
y sé
que amaste este abedul y esta ventana.
Aquí dijiste:
"así soy yo,
como esa música
triste y alegre a un mismo tiempo".
Y te amo
en el olor que tiene mi cuerpo de tu cuerpo,
en la feliz canción
que vuelve y vuelve y vuelve a mi tristeza.
En el día aterido
que tú estás respirando no sé dónde.
En el polvo, en el aire,
en esa nube
que tú no mirarás,
en mi mirada
que te calcó y fijó en mi más triste fondo,
en tus besos sellados en mis labios,
y en mis manos vacías,
pues eres hoy vacío
y en el vacío te amo.
Piedad Bonnett
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El sexo en siete lecciones
1. Gozo y tortura
que el Tártaro yel Cielo
-uña de carne- desempeñan.
Al sexo y su desorden milagroso,
a su perfecto matrimonio; ,
de beso y abrelatas, sucumbimos.
A la gloria del sexo,
a su desenfrenado latrocinio,
su avaricia impecable,
alto, cedemos.
* * *
2. Y por estar a flote,
por ser la superficie de la espuma en la piel,
por ser lo más visible y general,
por ser el más común lugar del paraíso visitado,
el sexo, lo evidente,
lo que a todos iguala,
lo esencial-sabia era Eva,
ingenuo Segismundo-,
por ser el sexo algo tan real,
lo único real acaso,
sólo se existe y vive a su merced.
No es reducible el sexo a números ni a ciencia,
no es cosa comprensible,
no es natural ni humano
y la divinidad lo desconoce.
Lo real no está sujeto a inquisición.
* * *
3. El tiempo escaso por costumbre
y, por la costumbre, frágil,
no basta para el amor
y es demasiado para el sexo.
Pero si en sexo se midiera el tiempo
si el sexo -el gozo, mejor dicho- fuera
una unidad de tiempo,
sería la más pequeña
que el reloj pudiera imaginar,
la apenas registrable,
el átomo del tiempo.
* * *
4. Ni el denodado goce de los cuerpos,
ni el carnívoro roce de las bocas,
ni las fieras sensuales de los dedos,
ni las mejillas ardorosas,
ni el sudor refrescante de los pechos
-su rima encantadora-,
ni el tacto delicioso de los muslos,
ni la plata del pubis,
ni las caudas azules y viriles,
son suficientes para el sexo.
La plena saciedad misma, no basta.
Lacios los cuerpos tras el goce, exhaustos,
bebidos uno a otro hasta las plantas,
sueñan, despiertos, con el sexo.
Sólo han probado, sólo empiezan a hervir.
La saciedad más absoluta
es siempre, apenas, el principio.
* * *
5. El cuerpo es siempre virgen para el sexo.
El cuerpo siempre, Paul, recomenzando.
Y el cuerpo eterno, el fiero eterno cuerpo
muere antes que el sexo.
* * *
6. Y nada de que el sexo
sólo con amor es sexo.
El sexo es siempre amor,
nunca el amor es sexo.
El amor no es amor,
el sexo es el amor.
No hay sexo sin amor
pero hay amor sin sexo, y no lo es.
Todo amor sin sexo es corruptible.
Sólo una advertencia:
es ya desgracia conocida
que el sexo y el amor no sean posibles
sino con personas,
con almas y con cuerpos de cuatro dimensiones,
con seres existentes,
y nunca con fantasmas o sombras pasajeras,
mucho menos con plantas o gallinas.
7 (y última). El sexo es una cosa
que se embellece cuando se la mira.
Y la prostitución es su magnífico revés,
su negación perfecta,
su ausencia depresiva.
El sexo es este Dios moldeado
por su más portentosa y vil creatura.
Eduardo Lizalde
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No usaré esta vez la guerra a mi favor,
olas de fuego sólo blasfeman palabras ingratas,
porque en las cosas del corazón
manda el corazón,
como al César lo que es del César
y a Dios lo que es de Dios.
Esta es la historia que he de recordar
ante el peligro de muerte,
aquí y ahora
sembrarme desnuda para nacer de nuevo.
Que el amor me identifique,
pagaré su tributo siempre
con la inocencia de aquello que no es volátil,
pero se encima con leones ardientes
que a mordidas me dejan lívida
y entre llamas me liberan
del pacto con el odio.
Esta es la historia que he de recordar,
lo nuestro es sonreír en las encrucijadas,
aún en el infierno,
aún en el ojo de la rabia,
sonreír con la gema de la vida entre las manos
sosteniendo precipicios y existencia.
Camino en la tierra partida con los caídos en batalla.
Los minutos que se han ido
bajan el rostro como en los funerales,
mas es su paso lo que amé;
en sus ojos tristes confiesan con Neruda
que he vivido
y cruzo,
como todos,
los desenlaces y pérdidas,
y es aquello lo que ríe,
y es aquello lo que ríe.
EYRA HARBAR, (Panamá, 1972-)
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Automortología
Vámonos juntos a morirnos solos
Sólo los dos solos, vayamos
de espaldas a lo oscuro,
con anzuelos en la boca,
allá donde no crece el mar
porque hasta el mar termina
Vámonos juntos a morir en tus bahías,
como náufragos del aire
al silencio anclados, vayamos
de frente, siempre de frente
a buscar el cataclismo
que nos ahogue
Vayamos, sólo vayamos,
y que el barro se haga carne ante nosotros
Comamos un trocito de la muerte
pero sin rezarle a la muerte,
por favor
Víctor Sierra, (Madrid, 1986-)
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Timbuctú
(fragmento)
recibir
era extenderse
lisos ¿fuiste tú
liso, áureo?
¿fuiste tú
ardor?
arder arder
en el aire
incendio
arder arder
flor devastada
cardo
cardo ígneo
arder arder
la belleza
de tu muerte
es aire
la belleza la muerte
adicción
a escribirlas juntas
adicta
me llamaste
adicta
y contra la tela
era sombra
era cuerpo
era negro movimiento
era una boca abierta
la resistencia
inútil pez
en el anzuelo
Mónica Nepote (Guadalajara, 1970-)