Es cierto que Jesús enseñó
los mandamientos de Dios,
pero nunca dijo que fueran un ‘nuevo pacto eterno’
en sí mismos.
Aclarar la diferencia:
“El pacto eterno es el que Dios prometió,
confirmado por la sangre de Cristo.
Los mandamientos que Jesús enseñó
son los mismos de su Padre,
no un código nuevo inventado.
Confundir los mandamientos
con el pacto es mezclar conceptos.
El pacto eterno es la relación
que Dios establece con su pueblo
mediante Cristo,
no simplemente un listado de mandamientos.
• Jesús no creó mandamientos propios,
sino que transmitió los de su Padre.
• El pacto eterno se fundamenta
en la sangre de Cristo,
no en tradiciones humanas.
• La verdadera obediencia es a Dios,
no a interpretaciones que mezclan conceptos.

