Es cierto que cuando nace un niño en el seno de una familia hay regocijo, alegría; y en la familia universal celestial del Altísimo,cuando nació Jesús en la tierra, hubo regocijo y alegría.
Y María y José sabían el día y la hora y el mes en que nació Jesús, e incluso los pastores sabían el día y la hora aproximada de la noche que aconteció.
Los astrólogos cuando llegaron a Belén, María y José y Jesús, ya no estaban en el portal (cuadra como decimos aquí en Asturias) si no en una casa, porque ya hacía aproximadamente dos años que había nacido.
Tampoco el registro indica a qué hora o día llegaron los astrólogos a reverenciar a Jesús y darle los regalos. Pero notamos un detalle muy importante que nos da Lucas, cuando llegó el tiempo de la purificación de María (que tenía que pasar más de un mes)
José y María ofrecieron dos tórtolas o dos pichones de paloma) esto indica que los astrólogos no habían llegado todavía, pues regalaron oro incienso y mirra (si José y María ya tenían el oro para ese tiempo, tenían algo más que ofrecer que dos aves)

