Iniciado por
tomas0402
Tu caso es de juzgado de guardia, Roberto.
Actúas tal como Jesús pensaba de los hipócritas.
Como los únicos jueces válidos para juzgar a la Iglesia “Biblia a la carta”, sois vosotros mismos, pues todo lo hacéis “muy bien”. Vuestra tabla de medir es la “Misericordia”, pero es vuestra “Misericordia”.
¡Vaya tinglado más bueno que os habéis montado!
Tú estás reflejado en esa parábola (aunque tú no lo creas).
“Dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola:
10 «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano.
11 El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano.
12 Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.”
13 En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!”
14 Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»”
(Lucas 18:9-14 - Biblia de Jerusalén)