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Continuación.....
Y llegó un fatídico día, un día en que me quedé a cuadros hasta que después supe la verdad...
Estábamos las tres en casa, tan tranquilas, cuando de repente suena el timbre. Lo primero que me llamó la atención es que no sonó el telefonillo sino el timbre de la puerta. Mi madre se asomó a la mirilla para ver quién era. Recuerdo que se ponía de puntillas para hacerlo (De algún lado he tenido que sacar mi corta estatura..). Se dió la vuelta rápidamente con la cara pálida y una expresión de sorpresa, que me hizo preguntar: "Quien es?", me dijo, "es él, está aquí", no me hizo falta mas detalles, me levanté del sillon donde estaba recostada y me dirigí hacia la puerta. Mi madre me encanchó del brazo y me dijo, llevate a tu hermana a mi habitación y cierra la puerta...No me iba a poner a rechistar en ese momento así que hice lo que me dijo, la cogí en brazos y la llevé a la habitación, la senté en la cama y mi madre cerró la puerta. Cerró la puerta de tal manera que no pudieramos salir, ya me conocía, la puerta no tenía tirador por dentro pero sí por fuera y ella lo enganchó al marco de la puerta dejandonos encerradas. Cuando intenté abrir me cagué en dios unas mil veces mientras fuera escuchaba como mi madre salía a plantar cara. Mi hermana se asustó y se echó a llorar y eso me ponía mas nerviosa. Le decía a mi hermana " No llores, yo estoy aqui, verás que no pasa nada" mientras buscaba con qué salir de allí, miré en el armario, nada, miré debajo de la cama y encontré unas pesas de kilo y medio..me venían perfectas. Comencé a golpear la puerta con la pesa mientras empujaba con mi cuerpo para hacer presión. Mi hermana lloraba más alto y yo la intentaba consolar con palabras. El escándalo fuera era cada vez mayor..escuché cristales romperse y me puse nerviosa. Intentando no perder la paciencia seguí dando golpes hasta que el tirador se descolgó del marco y pude salir...mi madre me llamaba desde fuera...Y ví...La puerta de la entrada estaba destrozada, el muy burro la había arrancado de cuajo del marco llevandose por delante el mueble recibidor, de ahí los cristales rotos...Yo iba descalza pero me la sudo, salí corriendo clavandome los cristales y aparté la puera para ver si mi madre estaba bien. Lo primero que me encontré fué al inútil este sentado en el suelo hacíendo punto de apoyo con la pared de la escalera para tirar la puerta abajo, miré y mi madre estaba bien pero preocupada, se le fué en cuando me vió..le miré la mano y le sangraba el nudillo izquierdo...y pensé "no puede ser, le ha dado un puñetazo" Mi madre le dió tal puñetazo que le arrancó un diente, de eso me enteré luego cuando la policía llego, que fué nada más salir yo y enterarme de la situación...
El individuo este empezó a chillar y a decir que había sido agredido por mi madre mientras el policía los miraba y decía..si claro. Se lo volvieron a llevar. Tuvimos que poner una puerta nueva pero eso no era lo peor...lo pero es que este nos había encontrado y cada dos por tres lo tendríamos rondando por ahí...
Continuará....
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Continuación......
Despues de ese episodio y bajo denuncia el acoso por parte de esta persona era insoportable. Llamaba al timbre sin parar, nos destrozaba el buzón cada dos por tres, rompia la puerta de los contadores para cerrarrnos el paso del agua, nos cortaba la luz...era un show. Y bien planeado ya que si o si saldriamos de casa para dar la luz o el agua. Mi madre hizo la mayor estupidez de su vida, harta del acoso cometio un error que pagamos todas...simplemente el circulo vicioso volvió al punto de partida, volvíamos a tenerlo en casa, le y eso suponía volver a la misma mierda y como no me cague en todo.
Al principio solo venía dias contados, luego paso a ser diario y después pasó a quedarse a dormir. Al principio intentaba mantenerlo a raya, lo obligaba a dormir en el sofa, pero fue algo inútil. Mi intención era echarlo, recuerdo la desesperación de mi madre. Hable con ella y me dijo que no tenía opción, que la seguía a todos lados, hasta el trabajo, que la gritaba por la calle, la amenazaba, y despues lo que he contado anteriormente. No tenia fuerzas para mantenerse y no se le ocurrio apoyarse en mí. Eres solo una niña, me dijo, que puedes hacer?
Y sin mas conteste "se lo que no haría, lo que estas haciendo tu. De nada ha servido lo que hemos hecho hasta ahora, volvemos a estar como antes..." me miró y solo me dijo " no le digas nada a tu abuelo, ya esta mayor y no quiero preocuparlo" una sonrisa ironica y un "ja" adornaba mi cara. Vale le dije, pero con el tiempo conseguiré que se vaya...
Y algo brilló en sus ojos.
El demonio volvia a estar en casa y le miraba a los ojos con odio.
Mientras mi mundo se tornaba negro tanto en mi instituto, en casa de mi padre y en la de mi madre me volví algo histerica por no tener un misero lugar donde relajarme, olvidarme de los problemas y simplemente no pensar en nada...era demasiado para mi...aguanté el tipo.
En el instituto los problemas iban a mas. Se me hinchaban las narices de tanto niñato y quinqui junto.
Yo qur soy de las que no se suele fijar en esas cosas y tampoco tenía la cabeza para eso, no me di cuenta de que mi amiga, mi hermana, sentía algo mas que amistad por mí. No lo vi, pero los demás si, sobretodo la que venía con nosotras que fue la que nos la lio parda a las dos. No se si fue por celos o que, pero le contó a todo el instituto que mi amiga y yo eramos pareja, eramos lesbianas. La verdad es que me importa una mierda lo que digan o dejen de decir de mi, a mi amiga también, pero la gente es mala, va a hacer daño solo por que no eres como ellos y eso si que no lo tolero.
Un dia ibamos las tres por el pasillo y oigo que nos llaman. Y quien era? Si señoras y señores el chato, el temido. Me giré en su dirección y se acerco con andares de chulo. Me puse delante de ella, nadie le tocaria un pelo estando yo ahi.
Lesbianas! Nos dijo. Me dais asco.
No te acerques mas, le dije.
Paro en seco y me miró extrañado. Me estas plantando cara?
Solo te advierto. Dije.
Corrió hacia mí y conseguí esquibarlo y engancharlo del brazo antes de que la alcanzara. Me zarandeaba mientras yo intentaba no perder los papeles y le decía. Para, no quiero hacerte daño. Sabia que de un puñetazo podía tirarlo al suelo. De un manotazo mis gafas fueron al suelo, ella me las cogió. Un poco negra dije. Te la estas buscando, todavía lo sujetaba del brazo y apreté mas mis dedos. Lo empuje contra la pared y segui mi camino a clase mientras me insultaba y mi amiga me calmaba...pense "despues de clase voy a tener lio, vendra toda la familia..."
Una vez en clase todo fue mas o menos normal. .y como no la clase fue interrumpida por el niñato este, la profesora intento echarlo pero no pudo, vino hacia nosotras, yo me sentaba al lado de la ventana, se subio a la mesa y empezo a tocarnos las narices y revente. Cuando se puso en mi mesa me levante, lo enganché y lo empotre a la ventana volcando la mesa, por suerte o mas bien por desgracia la ventana tenia rejillas y no salio disparado. Mi amiga me sujeto antes de que pudiera propinarle un puñetazo. Estaba muy mosqueada con todos, ni siquiera los profesores hacian nada para mantener a ese niñato a raya.
El se levanto y me chilló, en la calle nos vemos...
El muy carbón no iba a venir solo....
Continuará.........
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Atento a tu historia amiga.
Quisiera que llegue a un momento en el que digas: "y a pesar de todo, hoy soy quien soy y soy feliz" o qué sé yo, algo así. Estoy, estamos, muchos, plenamente identificados con esa niña solitaria y violenta que hoy es una gran mujer!! TÜ!!!
Besos niña!!
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Hola Nietz,
Todavía tiene que pasar tiempo y cosas para llegar a esas palabras...pero llego te lo aseguro, aunque con marcas que me
echo a la espalda, pero llegar llego.
gracias por tus palabras.
Besos!
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Continuación....
La clase acabó sin problemas después de que el "chaval" este se fuera a esperarme en la calle. El timbre sonó y muy tranquilamente guardé mis cosas temiendome lo peor. Esta clase de gente suele crecerse más en grupo, es más, el hecho de yo ser mujer le ponía mas nervioso por que un ser (Todo desde su etnia y cultura) inferior a él le había plantado cara.
Le dije a mi amiga que la acompañaba a casa, no iba a dejarla sola por si acaso.
Salimos las dos por la puerta y no había ni dios...miré a todos lados y nada, subímos por la calle andando y mirando hasta su casa. Justo en su puerta había una aglomeración de gente y en cuanto nos vieron se acercaron.
Pensé "Nos van a dar una paliza que no nos van a reconocer..."
Todas eran mujeres gitanas, todas, y el las dirigía. Me puse delande de ella intentando apartarla del mogollon que venía. Se acercaron y se pusieron delante de mí. Por detrás escuche su voz y le abrieron paso mientras él decía señalandome "Esta es la que me ha plantado coño".
"Estamos muertas"-Pensé, mientras un miedo incontrolable subía por mi estómago.
No me moví, me quedé en frente de todas ellas mientras me hacían preguntas sin sentido...estúpidas. Tenía miedo si, pero no pensaba huir de ellos, intentaba mantener a mi amiga al margen detrás de mí.
Supongo que ellos esperaban que de un momento a otro echara a correr, pero no fué así, el cabecilla vino en mi busca, esquivé el golpe que me iba a propinar y lo volví a sujetar como lo había hecho antes, no iban a por mí, iban a por ella, a por mi amiga, se pensaban que era lo que mas me importaba, y para que nos vamos a engañar, la quiero mucho, como una hermana y no iba a dejar que la tocaran.
Entre chillidos y forcejeos, una voz surgió desde el fondo de la calle, una que me era familiar, una que odiaba.
Justo cuando estabamos a punto de engancharnos apareció "Jesusin" con su voz de cazaya. Todos pararon, la cara me ardía, me pasé la mano y al mirarmela ví sangre, tenía un arañazo en la cara. No se como lo hizo pero en un momento se dispersaron todos y no me molestaron más, ni siquiera en el colegio...
Le dije con cara de pocos amigos "¿Que estas haciendo tu aquí?"
Contesto " Ayudarte"
"Nadie te ha pedido ayuda." y el se carcajeo diciendo "ya me lo esperaba"
"Me voy a casa" le dije. Me despedí de mi amiga dejandola en casa.
"Voy contigo"...Puse los ojos en blanco y eché a andar, siempre iba dos metros por delante de él. Me ponía nerviosa, no quería nada de nadie y menos de él. No me gustaba un pelo.
Por lo menos en el colegio estaba "algo" mejor, pero seguía siendo una mierda.
Oh si, la compañera que nos metió en ese lio no volvió a acercarse a mí, le deje bien claro que para mi estaba muerta y ni que se le ocurriera venir a hablarme por que le arrancaría la lengua. Y me entendió perfectamente...
Ese dia mi peor enemigo me salvó el pellejo, pero hubiera preferido comerme la paliza..
CONTINUARÁ......................
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Continuación. ......
El tiempo pasaba y seguia sin tener un lugar donde estar tranquila, donde no tener que preocuparme de nada ni de nadie...seguía tensa. Para tener unas horas de escape algunas tardes me perdia por la ciudad con los cascos puestos y la música a todo volumen. Andando y andando descubrí un lugar cerca de las vías del tren en el que sentarme y darle vueltas a al coco, al poco rato apareció un perro gigantesco de pelo gris que se sentó un poco mas arriba. Me fije en él y me dediqué a obsercarlo, no tenía collar y tampoco ví a nadie cerca, quizás estubiera abandonado, pensé.
Me levanté y me acerque al perro lentamente, extendí mi mano dándole la oportunidad de olerme y él movió la cola y fue su permiso para poderle acariciar. Me senté a su lado, y a partir de ese día, cada vez que iba ese perro aparecia y se sentaba a mi lado y ahí los dos pasabamos horas juntos al lado de la vía, nos hicimos amigos.
Uno de esos dias llegué como siempre, sobre la misma hora y el no estaba, espere y espere, pero nada y pensé en volver mañana y lo que no sabia era que me iba a encontrar el mismo panorama. No volví a verlo y me dio mucha pena perder esa pequeña pero gran amistad y lo recuerdo entre todo el merde como algo único y bonito. ..
Un amigo, como pocos, el cual nunca olvidaré...
Continuará. .......
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Continuación........
Los días pasaban y sin vía de escape, escepto mis pequeñas salidas, cada vez estaba mas lleno el vaso, de hecho estaba derramandose y como era de esperar exploté y bien...
Era fin de semana y justo me tocaba con mi padre. Era domingo cuando sucedió. Como muchas familias los domingos se comía en casa de mis abuelos y venian mis tíos y mi prima.
Recuedo estar en la cocina sentada en una silla escuchando la conversación que tenian mi padre y mi abuela. Mi abuelo, la mujer de mi padre, mis tios y mi prima estaban en el salón sentados en la mesa, justo ibamos a comer. Yo como siempre anticipandome al momento, veía que esa conversación empezaba a calentarse y a subir de tono, por tanto me levanté y me quedé en la puerta de la cocina. Como no y para no perder la costumbre hablaban de politica y como cada uno tenía su punto de vista empezaron ls chillidos.
Yo simplemente estaba al margen y miraba mientras pensaba, hoy se lía, lo que no sabía es que era yo la que iba a ser el centro del lío. Mi padre para no pegarle un puñetazo a mi abuela salió enfurecido de la cocina hacia el comedor y yo detrás. Tenía un mal presentimiento y no me equiboqué. El al llegar al salón se encontró con el perro y comenzó a darle patadas en el estómago. Yo reaccioné rápidamente y me puse entre su pie y el perro muy enfurecida y le empujé.
-¿Que crees que haces?- me dijo, mientras yo me ponía en pie y extendía los brazos.
-Antes que tocarle un pelo mas tendrás que pegarme a mí. Pero te advierto que yo no soy mi madre, tocame y compruevalo.-le dije mientras todos miraban- Eres un cobarde maltratador como el viejo, si, de alguien lo has aprendido! -dije subiendo el tono de voz y calentandome mientras los demás estaban mudos. - venga, no os corteis vosotras, cuantas denuncias por malos tratos habeis retirado? Y podeis vivir asi? Con miedo?- me subí de pié al sofá.
-Basta!- chilló mi padre.
-¿O sino que? ¿Me vas a pegar a mi tambien?
Sin que nadie hiciera nada por remediarlo mi padre me cogió y me llevó a la habitación a la fuerza, me tiró en la cama y se puso encima de mi mientras se mordía la mano, yo solo podía pensar "no le hagas daño, no le hagas daño." como una estupida.
-Voy a matar a tu madre, voy a ir para allí y la voy a matar- fué escuchar eso y de repente no se ni como me veo sujetando el cuello de mi padre contra la pared y cuando me doy cuenta de que lo estoy asfixiando lo suelto, este cae resvalando por la pared hasta que queda sentado en el suelo.
Yo me levanto y me dirijo a la puerta para irme, pero me doy cuenta de que estoy descalza así que vuelvo a la habitación. Al entrar veo a mi padre retorciebdose en el suelo y chillando histericamente a lo que veo mi telefono y lo cojo mientras digo:
-Un comportamiento muy normal.- Me dispongo a llamar a mi madre y me quitan el telefono de las manos. Me retenían ahí sin yo querer estar y pensé en el perro. Hize un esfuerzo y no me fuí. Mi pqdre se levanto entre chillidos y lloriqueo y fué al pasillo, cogió un bate de madera que tenian mis abuelos por si entraban ladrones, mi padre lo cogió y se dirigió a mi.
Pensé "hoy no salgo viva", pero mi tío consiguó quitarle el palo antes de que llegara a mí.
Mis abuelos me gritaban que todo era culpa mia, que no tendria que haver nacido y unas cuantas cosas mas, y yo me reí y dije
-Pensais que me importa lo que penseis? Ajajajaja
cogí al perro y me encerre en la habitación hasta el día siguiente, no comí, no cené, y al dia siguiente no desayuné, ni ganas. El lunes tenía colegio y no me pude llevar al perro conmigo y eso si que siempre me voy a arrepentir por haberlo dejado allí....
Es algo que no me perdono.
Desde ese día no he vuelto a verlos, ni ganas. Por mí se pueden pudrir...
Continuará......
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Continuación.....
Ese mismo Lunes al llegar a mi casa, despues de haber aguantado todo el santo día en el instituto y arrepintiendome de no haberme llevado al perro conmigo, lo primero que hice fué hablar con mi madre y dejar claro que no quería verlos más. Decidimos denunciar.
Le enseñé a mi madre unos morados que tenía en los brazos por haber forcejeado con mi padre. Al día siguiente puse la denuncia con ella ya que era menor de edad y nos dijeron que tardaría un poco, en realidad no tardó tanto como yo pensaba.
Sin que yo lo supiera el padre de mi hermana llamó por teléfono a mi padre para asustarlo y coaccionarlo, se ve que le pedía dinero, entre otras cosas, de esto yo me enteraría más tarde. Como mi padre era, y sigue siendo, un cobarde, accedía a esos chantajes.
La verdad es que yo estaba bastante mal, no estaba cómoda en casa, tenía que estar alerta de todo, tampoco estaba agusto en el instituto y sinceramente no fué nada agradable lo que tuve que pasar en casa de mis abuelos con mi padre y los demás...poco a poco iba agotandome aunque no decía nada a nadie, es más no tenían que enterarse y menos él, en mi propia casa nadie debía saber mis puntos débiles. Recuerdo como empecé a experimentar cambios en estado de ánimo y nervios, por las noches comenzaba a temblar y no podía parar, apenas comía ya que me sentaba mal la comida, intentaba calmarme y me concentraba en mi respiración para dejar de temblar, pero era imposible, hasta que me quedaba dormida por agotamiento. Años después entendí que eran ataques de ansiedad, aún hay noches, muy pocas pero las hay en las que me dan esos ataques cuando mejor y mas relajada estoy, antes los pasaba sola, pero ahora cuando me pasa tengo el apoyo de mi chico.
Yo pensaba que tenía parte del problema de mi vida solucionado, nada mas lejos de la verdad...
Continuará....
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Continuación.....
El día del juicio llegó. Mi madre me apoyó en todo momento y miraba mi cara, sus ojos no se apartaban de mí, preocupados, pensaba que no podría con ello, pero se olvidaba que yo podía con todo...
En la sala de espera lo encontré acompañado por un amigo al que llamaba grandu, ya os imaginais por que, por puro miedo, él pensaba que el pedre de mi hermana vendría conmigo, nada mas lejos de la realidad, no quería nada de ese individuo. En cuanto me vió se hacercó a mi, se puso de rodillaas y me pidió que arreglaramos las cosas, me dijo que me quería, que podíamos hablar y anular el juicio. Yo le miraba a los ojos mientras me hablaba, parecía que se había estudiado muy bien el papel de victima, pero yo no estaba dispuesta a dialogar, ni siquiera abrí la boca, en cuanto acabó de hablar giré la cabeza y seguí a lo mío. El se apartó de mí, y como hacen muchos que me conocen me dejó por imposible.
Recuerdo que se trajo a la familia como coartada, era yo sola contra ellos. Cuando entré a declarar me senté delante de todo y la juez me hizo ponerme en la silla de delante. En cuanto me dió permiso dí mi versión, muy tranquila, sabiendo que lo que yo contaba era verdad.
Tuve que escuchar una sartada de mentiras y bobadas contra mí que evidentemente nadie creyó y me salí con la mía. Jamás he vuelto a verlos, y tampoco quiero.
Hace menos de un año mi padre se puso en contacto a traves de su abogada con la mía por que de repente tenía muchas ganas de saber sobre mi, si trabajaba o estudiaba, si tenía pareja, si tenía hijos...solo le permiti saber que no me interesa lo más minimo, que en su momento ya tuvo tiempo para preocuparse por mí y no lo hizo, me ha perdido y yo ya tebgo un padre de verdad que me quiere y me apoya tal y como soy, por mí como si se pudre...
La abogada ni corta ni perezosa le dijo exactamente mis palabras al pié de la letra y según me informó mas tarde se vé que se cabreó de tal manera que se puso agresivo con ella a lo que yo la advertí que era una persona inestable.
Soy feliz como estoy, pero el mi mayor problema "jesusin" aún estaba en mi casa...
Continuará.......
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Continuación.....
El tiempo pasaba, ya no tenía que perder de vista a mi madre cada 15 días y eso me aliviaba.
Seguía saliendo algún día que otro a andar por la ciudad para despejarme, con la música a todo trapo y con mis pensamientos quemandome los sesos.
El escándalo en el vecindario estaba asegurado dado que este "hombre" bebía y no solo eso, recuerdo un día estar los dos solos en casa, mi madre llevó a mi hermana al médico, y ví que rebuscaba en una trampilla del techo del pasillo, cosa que antes no existía, y le pregunté con malas pulgas a sus espaldas. ¿Qué diablos estás haciendo? En cuanto escuchó mi voz se asustó y se giró lentamente hacia a mí. Bajó de la escalera plegable y ví el paquete que tenía en la mano, contenía un polvo blanco.
Mi sangre hirvió. Él se colocó sobre la mesa una raya como si nada pasara y antes de que pudiera esnifarla di un puñetazo sobre la mesa y le dije:
-Me importa una mierda si te metes mierda, por mí como si quieres palmarla de sobredosis, es más harías un gran favor al mundo si una escoria menos como tú existe, pero como esto traiga problemas a mi madre sales disparado por la ventana y sabes que yo no dudo.
Sonrió y esnifó, mientras le miraba enfurecida. Mi cuerpo temblaba de ira, no podía consentir que mi hermana viviera en ese ambiente de mierda...Tenía que hacer algo y rápido, pero el qué, no lo sabía.
El peor momento de mi vida llegó, es doloroso, es inolvidable, es odioso, pero doy las gracias por haber estado ahí, por haber sido yo y no mi hermana, una por que ella era solo una niña y dos por que no es tan "fuerte" en ese sentido como yo.
Un día al señor se le ocurrió decirle a mi hermana si querí ir a dormir a casa de la abuela (su madre) y ella dijo que de acuerdo, yo que iba un paso por delante y eso no me cuadraba para nada dije que yo también iba, a lo que él me miró raro, puso cara rara y aceptó. Yo en casa de sus padres no era bienvenida ya que yo no era su hija, pero me la sudaba lo que pensaran un par de analfabetos. Nosotras dormiamos en su habitación, en su cama, y él dormía en el suelo, con la cabeza al lado de la terraza. Yo me encontraba intranquila, mi hermana estaba profundamente dormida a mi lado y to estaba alerta, algo me decía que algo iba a pasar...
De pronto noté una mano bajo mi camiseta, esta subió rapidamente y se colocó en mi seno derecho mientras se movía, mi primera reacció fué abrir los ojos como platos y acto seguido coger su mano. Él me susurraba al oído "Te quiero" y "Tienes que ser mía". Yo sufría por mi hermana, no podía dejar que se despertara, ahogando un grito de rabia retorcí su mano y dí la vuelta sobre mí misma lo más suave que pude hasta plantar mis pies en el suelo, me levanté mientras el estaba de rodillas y yo seguía juntandole la palma de la mano con la muñeca. Solo salió de mis labios en forma de susurro, casi en llanto:
No te confundas, ni se te ocurra ponerme la mano encima, por que te prometo que ni tu ni yo llegamos a mañana...Te juro que si eso pasa, te arrastraré conmigo, me las pagarás.
Las lágrimas querían salir y la cabeza me dolía, sentía miedo, miedo de no poder pararlo, miedo de que no solo pudiera conmigo sino cin mi hermana por que si le daba igual con una niña de 14 años, en cuanto mi hermana creciera un poco tendría que pasar por eso y no podía permitir. Pensaba que me iba a dar algo, me costaba respirar del estado de nervios en el que me encontraba. Lo arrastré hasta la puerta como pude y lo saqué cerrando la puerta con una silla. En cuanto le solté se dió la vuelta como si no hubiera pasado nada y se fué.
Fué la noche más larga de mi vida, me senté junto a mi hermana dormida y lloré en silencio como no lo había hecho nunca antes, me sentía mal, me sentía deshecha, me sentía como una mierda, pero lo que si que tenía claro en ese nomento fué que jamás en la vida iba a peemitir que mi hermana experimentara esa sensación...
Continuará.............
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Un infierno. No puedo decir más... :(
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Un infierno...y yo no me quejo, podría haber sido mucho peor. Supongo que ahora se entiende por que ciertos tipos de temas me escaman. En fin, lo que no te mata te hace más fuerte, o eso dicen.
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Continuación....
Después de pasar toda la noche con la espalda apoyada en la pared, pegada a mi hermana y sin quitar la vista de la puerta de la habitación mientras un torrente de emociones subía por mi estómago y se quedaban en mi garganta sin apenas dejarme respirar y las lágrimas parecían no cesar nunca, al fin salió el sol. Noté que mi hermana se despertaba, me sequé la cara rápidamente como pude, cogí aire, lo solté lentamente y me lo eché todo a la espalda de manera que ella no notara lo más mínimo. Desatranqué la puerta quitando la silla y salí, con cara de pocos amigos y con la cabeza bien alta. Mi hermana venía detrás de mi. Y ahí estaba, sentado en una silla de la cocina, fumando como si nada hubiera pasado. Nos preguntó si queríamos desayunar algo, mi hermana asintió y yo simplemente le miré mal, mi hermana se sentó y yo me quedé de pié a su lado, escoltandola. El simple olor de la leche y las galletas me revolvían el estómago. Yo mísma sabía que no aguantaría mucho allí, no aguantaría la situación, pero no me quedaba otra, aguanté el tipo todo lo que pude.
Parecía que nunca nos iríamos de allí, pero por fin mi hermana acabó y nos fuimos los tres. Una vez en la calle, con mi hermana de la mano, mantenía las distancias como podía de él. Se me hizo eterno un trayecto de 20 min se me hizo un año. Al llegar a casa lo primero que hice fué decir lo que pasó, delante de él y mi madre, su cara cambió y se puso blanca. Si pensaba que yo me iba a callar por verguenza o algo así lo tenía jodido, el que tenía que agachar la cabeza por verguenza y por hijo de puta era él, no yo. Pero al ver lo que vlpasaba se me cayó el mundo a los pies...
Mi madre no me creyó, no podía entender por qué pero así fué, en ese momento pensé que mis rodillas fallarían y me iría al suelo de bruces, pero no se como me mantuve en pié. Lo peor no fué eso, que ya mató parte de mí, lo peor fué ver su cara, la de él, su sonrisa de victoria. Se levantó y me dijo por lo bajo "si algo es verdad, debes defenderlo" y siguió sonriendo.
En ese momento mi mente volvió a pararse, se desconectó y solo quedó la parte animal de mi ser impulsada por la rabia. Sin pensar, sin ser consciente fuí a mi habitación, cogí mi katana y salí al comedor la desenbainé y fuí hacia él. Él se asustó,, yo reaccioné a tiempo y sólo le agujeree la camiseta sin hacerle un rasguño. Mi madre estaba más asustada que él. Dejé el comedor, entré en el baño a oscuras, cerré la puerta con pestillo y deslicé mi espalda por ella mientras lloraba sin consuelo, destrozada, sin nada...y volvió a mi mente el desaparecer, volvió a mi mente las ganas de irme de este mundo del cual no quería fprmar parte, no tenía sentido ninguno para mí...
Continuará....
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Jo, Uriel, vaya testimonios. Son, desde luego, sobrecogedores los episodios vividos y los momentos tan desafortunados. Desde luego, de quien hayas heredado ese coraje, bendito sea. Te admiro por tu valentía y por pintar de azul el olvido protegiendo aquello que quieres y por hacer de tu silencio en los peores momentos, la paz de tu hermana pequeña.
Flipao me he quedado. Un abrazo.
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Gracias Suburbia, pero lo peor no es lo que me haya pasado, es lo que sigue pasando, lo que algunas familias siguen pasando, los niños que son afectados, para mí eso es lo peor. Por desgracia mi caso no es el único, y por supuesto hay casos mil veces peores que hacen que se te remueva el estómago y se te encoja el alma. Con esto quiero dejar ver que todos sufren, pero creo que el más afectado es ese niño que debería, que se merece, tener una infancia-adolescencia normal, y por culpa de mal nacidos no la tienen...
Sigo con esa esperanza de que algún dia cambie, de que la justicia (en la que no creo por hostias que me he llevado a lo largo de mi vida) cambie y sea justa de verdad.
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Continuación....
Encerrada, con la luz apagada, sentada en el suelo con la espalda pegada a la puerta del baño mientras, sin poder evitarlo, las lágrimas se deslizaban por mi rostro. Recuerdo mi pulso acelerado, mi respiración entrecortada, mis intentos fallidos de sofocar mis sollozos y mi mente que no hacía más que pensar en un final, en una muerte sin sentido para mí.
Así me tiré un par de horas, en la oscuridad, pensando que hacer conmigo mísma, estaba perdida, nada en el mundo me ha dolido más que ese "no te creo", pero lo peor era esa estúpida sonrisa detrás de esas palabras, me hicieron reaccionar, no solo una vez en cuanto mi mente volvió a reproducirlas me levanté y me dije: "No voy abandonar, yo podré contigo, yo puedo con todo".
Hoy en día cuando me digo a mí misma "Yo puedo con todo" siempre asoma una sonrisa en mis labios, por que sé que en mi peor momento pude con todo.
Sin secárme las lágrimas salí del baño, me dirigí al comedor, cogí mi vaina, le miré a los ojos, si pensaba que iba a rendirme lo tenía claro, miré a mi madre, esta intentó hablarme pero levanté el barzo dandole a entender que no era el momento, y acto seguido me metí en mi habitación, en la cual estaba mi hermana. Ella me miró, me senté a su lado, puse música y empezé a cantar y me dí cuenta de que ella me seguía. Eso se convirtió en rutina, lo hacíamos cada día.
Mientras me consumía por dentro, el día a día seguía, para mí las noches eran un calvario, apenas pegaba ojo y me pasaba las noches temblando, no conseguía calmarme, estaba en alerta permanente. Poco a poco este estado fué pasandome factura, empecé a a sentir mareos ligeros, estaba de pié y sentía que me iba poco a poco, más tarde fué a más, cada vez que sentía ese desvanecimiento empezaba a ver unos puntitos negros, incluso me pasaba sin movimiento, estando sentada. Mi estómago no admitía mas que una comida al día, si comía más lo echaba directamente y así me pasé años...
Continuará.....
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Continuación...
Empecé a entender, después de leer mucho, que tenía una depresión de caballo y la verdad es que no era para menos.
Recuero un día, un día muy importante para mí, el día en que acabó todo.
Ese día, como de costumbre, estaba en mi habitación con mi hermana y escuché follón en el salón, le dije a mi hermana que esperara ahí y que no saliera. Me levanté de un salto y corrí por el pasillo hasta la puerta. A alguien se le ocurrió la genial idea de ponerle pestillo. Escuchaba a mi madre quejarse y al mierda chillarla, así que no me lo pensé dos veces y de una patada arranqué la puerta de cuajo y fuí a la cocina donde pude verlos. Él la tenía empotrada en el calentador, la tenía sujeta por la cara y un brazo, yo en cuanto ví eso me puse furiosa, recordé años atrás una escena parecida en la cual por más que me tirara encíma suyo se deshacía de mí como un trapo, pero esta vez no, esta vez tenía más años, algo más de fuerza y mucha mala hostia que soltar. Salté sobre él enganchandome a su cuello, esta vez soltó a mi madre al momento. Yo no hacía mas que estrechar con todas mis fuerzas su cuello con mi brazo mientras le decía: ¿Que mierda crees que haces? Esta es última vez que nos tocas, pero no la última que nos ves, te haré tu misable vida de mierda, más miserable aún. Te llevaré ante los jueces que haga falta, hablaré de todo con quien quiera escucharme y tu estarás entre rejas por que no tienes a nadie, no le importas a nadie... Mientras se ponía rojo intentaba arrastrarlo hasta la puerta de la entrada, me fué muy difícil llegar hasta allí, me hice daño en todos lados pero valió la pena. Le dejé ante la puerta y le dije que se fuera a lo que contestó: yo solo estaba aquí por tí. y yo conteste: eres un puto psicopata de mierda, solo quiero que desaparezcas. Con su orgullo nos dijo: me voy por que sé que volvereis a mi...
Vete!! Le chillé señalando la puerta, me miró, le miré mal y saliò...
Nadie sabe lo que sentí al cerrar esa puerta, nadie sabe el gran alivio que me dió ese momento....
Miré a mi madre y lo único que ella me dijo fué: Por fin!
Yo le dije, esto no acaba aquí, vistete, nos vamos a comisaría...
Continuará.....