La figura de Santa Claus tiene un orígen lejano en un personaje real, como ya se ha dicho, pero realmente no lo podemos separar del consumismo porque nace para eso.
Fue impulsado durante el siglo XIX y XX por marcas comerciales bajo cuatro premisas básicas: Regalar, consumir, comer y celebrar.
Así que Santa Claus y consumismo galopante van unido de la mano. Casi que lo de los regalos a los más pequeños como que es una excusa hoy en día, y apenas queda ya nada del personaje real en el cual se inspiró.
Saludos.





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