Cita Iniciado por Manugar Ver Mensaje
De niño, en mis noches de verano, cuando el calor espantaba el sueño y me impedía dormir, calculaba los años que me faltaban para ser mayor y recuerdo que imaginaba cómo sería mí futuro en la edad adulta. Nunca imaginé grandes casas. Ni lujosos coches. Ni el éxito egoísta que me diera dinero y poder. Recuerdo y lo recuerdo como si fuera ayer mismo, solo un deseo. Casi un rezo diario. Pedía con todas mis fuerzas, encontrar una mujer que quisiera darme su cariño, su compañía sincera.
Hoy lamento confesar que aunque estoy casado nunca he sentido cumplida mi ilusión. Con los años, la realidad derrotó todas las esperanzas de encontrar un alma gemela. Y fui descubriendo que el arte de mentir sirve a muchas personas para conseguir una casa, un sustento, usando el mínimo esfuerzo.
Resignado a una vida solitaria, aunque sea rodeado de gente, hace tres años una mujer especial llamó mi atención en el horizonte gris. Una mujer que ilumina con su presencia el camino. La veo todos los días. La oigo opinar lo mismo que yo diría. Emocionarse con las mismas cosas que me emocionan a mí. La observo en gestos pequeñitos que me parecen míos. Y en actitudes grandes que me son familiares. Todo en ella me gusta, pero no soy ingenuo y reconozco el gran abismo que nos separa, la edad.
Yo ya soy viejo y estoy encadenado. Ella es joven y disfruta la libertad. Qué cruel es la vida, ¿no?. Hace poco descubrí la leyenda japonesa de "el hilo rojo" y desde entonces me consuelo con la fantasía de pensar si esta mujer no será el extremo de mi hilo. Si no tendré alguna vez la inmensa suerte de ver mis ojos reflejados en la dulzura de los suyos.
¡Qué hermoso! Al igual que Magui, me conmovió mucho tu texto. Vaya que es cruel la vida. No conozco la leyenda, pero ahora voy a buscarla.
Un abrazo!

Y como dice la canción:
"Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja
Te hace escoger con la cabeza lo que es del corazón
Y no tengo nada contra ellos la rabia es contra el tiempo
Por ponerte junto a mí tarde".