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No me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar... Benedetti
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¡Y ante mi abrazo te sentí rendida!...
y ante tu sumisión, mis besos sabios
pusieron a temblar entre tus labios
ansias de amor y de placer y vida!...
Fue un instante no más, uno de esos
siglos-instantes que el amor nos brinda,
prometiéndole un lauro al que se rinda
primero en la batalla de los besos!...
Lo ves, mujer... No cabe en la materia
la espiritualidad de lo insensible;
todo es vencido ante el irresistible
empujón de la carne y su miseria....
Y te sentí temblar como la fronda
al soplo tibio de la brisa vaga ,
cuando en su trino el ruiseñor divaga
y peina el sol su cabellera blonda...
Y te sentí temblar como la onda
que su quietud sobre la arena apaga,
y como el ave que sin rumbo vaga
y un circulo invisible traza y ronda.
Y te sentí languidecer al peso
de mis labios, al peso de un gran beso
que perfumó en tus labios a un suspiro,
tal como languidece en la laguna
un cisne enamorado de la Luna,
al no hallarla en el cielo de zafiro...
Y te sentí latir, tal como late
al manotazo del ciclón la hoja,
como en la espada late, humeante y roja,
la sangre que bebiera en el combate;
tal como el sauce que su frente abate
cuando la nube en su aflicción lo moja,
o como el océano que se enoja
y en el escollo solitario bate.
Y te sentí vencida, con el lento
y anhelado y temido vencimiento
del sol, cuando la Noche abre la puerta
del negro templo de su Dios ignoto;
y te sentí dormida, como un loto
en la serenidad de un agua muerta!...
Y te sentí anhelante y temblorosa
cual la irisada espuma de un torrente;
como un lucero en la región silente,
insinuando una seña misteriosa;
cual la palma que agita, rumorosa,
su abanico de jade, lentamente,
como despunta en un jardín durmiente
el milagro de gracia de una rosa;
y cual la cierva cuando la acorrala
la jauría-, cual ave moribunda
que pliega triste su ya inútil ala.
Y adoré tu sensual melancolía
llena de rendición meditabunda,
y te sentí profundamente mía...
José Angel Buesa
No me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar... Benedetti
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Autor: Parzival
Conozco a tu corazón inflamado de amor, conozco a tus manos, que vuelan libres cuando sus caricias marcan pertenencia en la piel amada, conozco a tus labios que se visten de beso y de aliento al sentir cerca la boca que te embruja. Así que sé que tu respuesta a mis interrogantes es la afirmación del amor, pero al mismo tiempo, la negación de la santidad.
Perder el camino al cielo, hallar las lúgubres puertas del abismo por mil besos míos, por deleitarte con el excitante roce de nuestros cuerpos, por entregar tu humedad a mis embates de amor, por extraviar tu mirada en mis ojos, por entregar tu corazón y tu alma a quien amas.
No me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar... Benedetti
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Última edición por Biby; 01-may.-2012 a las 07:38
No me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar... Benedetti
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Tus besos se llegaron a recrear...
aquí en mi boca..
Llenando de ilusión y de pasión...
mi vida loca...
Las horas más felices de mi amor,
fueron contigo.
Por eso es que mi alma siempre extraña,
el dulce alivio.
Te puedo yo jurar ante un altar,
mi amor sincero.
A todo el mundo le puedes contar,
que sí te quiero.
Tus labios me enseñaron a sentir,
lo que es ternura.
Y no me cansaré de bendecir,
tanta dulzura.
(No se de quien es pero la cantaba Tin-Tan, un cómico mexicano
de hace bastante tiempo)
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No me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar... Benedetti
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Con besos, mujer con besos
con besos si me dominas
funcionan mas que los rezos
que brujerias y rutinas
por eso te mando besos
cuando frente a mi caminas.
Por eso te mando besos
cuando frente a mi caminas
Con besos,mujer con besos
con besos hazme exclusivo
hazme esclavo de tus besos
y de tus brazos cautivo.
Joan Sebastian
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No me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar... Benedetti
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