Lo peor es la manera como le aplicaran la ley del charia. Enterrada de pie hasta la nuca. Luego la muchedumbre le lanzara rocas y piedras. Espero la opinion internacional la salve.
Lo peor es la manera como le aplicaran la ley del charia. Enterrada de pie hasta la nuca. Luego la muchedumbre le lanzara rocas y piedras. Espero la opinion internacional la salve.
Lo curioso es que Pakistán, con esas leyes medievales, pisoteador de los derechos humanos, con armas nucleares y guarida de terroristas es aliado de occidente.
E Irán, que es el 10% de lo que es Pakistán es el enemigo número uno de moda que nos pinta EU e Israel... Que cosas
Con ailados como Pakistán, ¿quien quiere tener enemigos?
(Y, sobre el 10 %.... yo lo subiría más..., que también Irán pisotea derechos humanos, es guarida de terroristas... y quiere tener el arma nuclear)
Una nueva reseña sobre el libro de auxilio de Asia Bibi. Entre noticia y noticia pasan semanas... y la pobre mujer sigue sufriendo un suplicio inhumano (cierto es, como dice al final de la reseña que "No soy sino una mujer más en el océano de mujeres de este mundo, pero creo humildemente que mi calvario es reflejo de tantos otros". Asia Bibi es la punta del iceberg de una religión que en Pakistán (como en otros países islámicos) es puro totalitarismo opresor. Junto a ella, hay miles igual de oprimidos que no tienen nombre)
Que no se olvide mientras siga en esa prisión infame
El martirio de Asia Bibi
Por Ana Richard Marcial
Hace ahora cien años la española Anita Delgado, blanca y católica, era maharaní de Kapurthala, en el Punyab colonial. Hoy, a Asia Bibi, una cristiana del Punyab pakistaní, ni siquiera le está permitido vivir como una humilde campesina.
Asia Bibi, madre de familia, buena esposa y buena pakistaní, una sencilla mujer del campo, es la más célebre víctima de la ley antiblasfemia de su país. Injustamente acusada de haber insultado al Profeta, Asia va a cumplir tres años en la prisión de Sheikhupura. Condenada a muerte, espera por una vista de apelación que la Alta Corte de Justicia de Lahore pospone eternamente.
Puedo escribirles hoy, desde la celda en la que me han enterrado viva. Para pedirles que me ayuden, que no me dejen desfallecer.
Les necesito.
A pesar del miedo, de la tortura y de la inmensa soledad que padece en su cautiverio, Asia no se ha rendido. Desde un calabozo siniestro, la mujer más valiente del mundo nos pide ayuda, quiere dar testimonio, que su lucha no caiga en saco roto. Su celda de poco más de seis metros cuadrados no tiene ventanas. Sólo un agujero por letrina, una cama de cuerda y una cámara que le ha robado la poca intimidad que le podía quedar. Sólo se relaciona con los carceleros que la desprecian y con Ashiq, su marido. Como un imán ha puesto precio a su cabeza, Asia incluso se cocina su propia comida por si a alguien se le ocurriera envenenarla.
Ningún ser humano puede vivir así, ni siquiera yo, una campesina. El olor y la vista son insoportables. Busco cada día en lo más profundo de mí misma la fuerza para seguir, me peleo para encontrar todavía un poco de dignidad.
La periodista francesa Anne-Isabelle Tollet le ha prestado su pluma para que pueda hacernos llegar su mensaje. Asia es analfabeta (también lo es su marido), lo único de lo que se lamenta verdaderamente. Quizás podría haberse defendido mejor, piensa. Y habría escrito ella misma la más enternecedora carta de amor y despedida a Ashiq y a sus cinco hijos.
Asia revive para nosotros los humillantes detalles de su detención y de su fraudulento proceso. Se rebela. No comprende tanta violencia en nombre de Dios:
Dios, que no es sino amor, no puede ser responsable de la locura de los hombres, de todo el odio del mundo.
Pero, en medio de tanta miseria, cuando más nos hace estremecer, esta mujer admirable nos da el regalo de la esperanza, de la luz que ha sostenido su alma: sus recuerdos, el amor a su familia y su fe en Jesucristo. Asia rememora su vida anterior a ese fatídico junio de 2009. Se refugia en su infancia, reza como le enseñó su adorada abuela, vuelve a sentarse en el regazo de su padre, nos descubre el Pakistán cotidiano, celebra la Navidad con sus hijos, se enamora de Ashiq.
Hoy, en mi triste celda, no poseo nada, ni una foto, ni un objeto, sólo me quedan mis preciosos recuerdos.
Su vida estaba llena de alegría. Incluso ya cautiva, al saber que Benedicto XVI ha rezado por ella en la Plaza de San Pedro, salta de gozo en su silla. Desde la soledad de su celda, nos confiesa que intenta sonreír; pero, claro, no le resulta fácil.
Comienzo a preguntarme si, más que una tara o un defecto, ser cristiano en Pakistán no se ha convertido directamente en un crimen.
Ante las falsas acusaciones del mulá de su pueblo, Asia podía haberse salvado renegando de Cristo. Hizo todo lo contrario, dar testimonio de su fe inquebrantable. "Dios me acompaña". Arrodillada frente a los mugrientos muros que la encierran, Asia reza por sus verdugos, a quienes dice haber perdonado, pide a Dios que proteja a su familia, que vive escondida por su causa, implora tener fuerzas para resistir. El Amor de Dios y la fe en Jesucristo le dan fuerza y la sostienen.
La Fundación Masihi, que le proporciona ayuda legal, ha denunciado el penoso estado de salud en que se encuentra. Tras más de dos años de secuestro y tortura, Asia ha envejecido mucho, y su mirada y su cabeza cada vez se alejan más de este mundo. Por eso, cuando sólo la presión de gobiernos y asociaciones occidentales la mantiene protegida y con vida, este ¡Sacadme de aquí!, cuyos derechos de autor se destinan íntegramente al sustento de su familia, es un testimonio imprescindible. Desde su encierro, Asia clama por la libertad. Por la suya y por la de todos los cristianos perseguidos por su fe. Por la de sus compatriotas hindúes y musulmanes no radicales. Por la de tantas mujeres sometidas a la tiranía de la sharia. Tollet inmortaliza la historia de esta mujer valiente y ejemplar, salpicándola de pequeñas gotas de emotividad que quiebran el corazón del lector en lo más profundo. Imposible no llorar con ella. Imposible no responder a su llamada.
Por eso les animo a que lean este libro, a que escuchen el grito de socorro de Asia Bibi antes de que su voz y sus ojos se apaguen del todo. A que aprendan de este ejemplo de dignidad, de fuerza, de amor y de fe. Les animo a que lean su mensaje y a que, como ella misma pide, lo difundan.
No sé todavía cuándo me cuelgan, pero estad tranquilos, amores míos, iré con la cabeza bien alta, sin miedo, porque estaré en compañía de Nuestro Señor y con la Virgen María, que me acogerá en sus brazos. (...)
Ashiq, hijos míos amadísimos, os voy a dejar para siempre, pero os amaré por toda una eternidad.
No soy sino una mujer más en el océano de mujeres de este mundo, pero creo humildemente que mi calvario es reflejo de tantos otros. Me gustaría que los ojos de mis verdugos se abrieran, que la situación de mi país cambiara...
Ahora que ustedes me conocen, cuenten lo que me ha pasado a cuantos les rodean. Háganselo saber. Creo que es la única oportunidad que tengo de no morir en el fondo de este calabozo.
¡Les necesito!
¡Sálvenme!
http://libros.libertaddigital.com/el...276240176.html
Quizàs sea màs lindo morir con una inyecciòn letal como en EEUU. ¿Hay una forma linda de morir?
Da la impresiòn que con Iràn se pretende hacer lo mismo qua con Iraq; es decir, inventamos alguna arma de destrucciòn de masa, la invadimos y nos quedamos con la administraciòn del petròleo.
Lo peor de todo esto es que hay aun gente en occidente que se cree mejor que los pakistanos.
Última edición por Dorogoi; 25-may.-2012 a las 12:32
-He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto; es un intento de colonización del otro. (Saramago)
No pretendo cambiar el mundo pero en el pedacito que me tocò pretendo hacer la diferencia..Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Está claro que la de Asia Bibi es de las peores. Estando una inyección letal de gazpacho andaluz, que se quiten todas las demás (esa ejecución me la pido).Iniciado por Dorogoi
Aparte de las penosas condiciones de la cárcel de Asia Bibi (que no será la única penosa cárcel), ¿merece la muerte esta mujer?. No. ¿Merece algún castigo aunque no sea la muerte?. No. ¿Por qué tiene que merecer algún castigo Asia Bibi?
No sabía yo que te habías quedado con el petróleo de Iraq. Pásanos un poco, que nos agobia la crisis.Da la impresiòn que con Iràn se pretende hacer lo mismo qua con Iraq; es decir, inventamos alguna arma de destrucciòn de masa, la invadimos y nos quedamos con la administraciòn del petròleo
Hay de todo en Pakistán, desde Asia Bibi, pakistaní (cristiana) que es muchísimo mejor que sus paisanos y que nosotros, los occidentales..., y por otro lado, la población mayoritaria de Pakistán, protalibán, prointegrista y promierda. Yo afirmo que me siento mucho mejor que estos pakistaníes que intentan lapidar a Asia Bibi o que tratan a los cristianos como personas de segundo nivel... y ellos pensarán que yo (y los occidentales) somos perros infieles que no valemos ni la mitad que ellos. Y sin generalizar, porque muchos occidentales piensan como esos pakistaníes protalibanes, y también hay pakistaníes que están en contra del sufrimiento de Asia Bibi (ya han perdido la vida dos pakistaníes defensores de Asia Bibi en sendos atentados terroristas, siendo altos cargos... lo cual deduce que es difícil defender la vida de esta mujer en ese país)Lo peor de todo esto es que hay aun gente en occidente que se cree mejor que los pakistanos
Si hubo un tribunal que determinò que violò leyes nacionales, tendrà que pagar su deuda con la sociedad como lo establece la ley de cada paìs. Cada uno puede expresar su opiniòn, pero cada paìs se administra en el mejor modo posible respetando tradiciones y cultos. Lo hacen todos. También EEUU, la discutible fuente de libertad, matan prisioneros.
Que la tendencia religiosa de alguno no acepte con imparcialidad esta realidad, es cosa secundaria. Se puede si hacer peticiones internacionales en modo de incentivar a las autoridades a rever la decisiòn y conmutar la pena; si es que està previsto en su còdigo penal.
Muchos son los que por la ceguera del fanatismo religioso no aceptan las decisiones de otros y pretenden imponer sus tradiciones. Molesta tanto en una direcciòn como en la otra.
:confused1:
Repito que la ceguera del fanatismo religioso no es buena para una convivencia pacìfica. El integrismo religioso es nocivo siempre, independientemente que sea islàmico o cristiano como en este caso: en que no se pretende defender a una persona sino demostrar que otras religiones son malas y otros pueblos inferiores.
Última edición por Dorogoi; 28-may.-2012 a las 10:55
-He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto; es un intento de colonización del otro. (Saramago)
No pretendo cambiar el mundo pero en el pedacito que me tocò pretendo hacer la diferencia..Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
Una ley antiblasfemia, injusta e ilegitima, por muy legal que sea en un país donde no hay libertad. Si te parecen lo mismo las leyes pakistaníes que las leyes americanas pues será que eres un intransigente talibán. Esa ley antiblasfemia pakistaní no respeta tradiciones ni cultos, salvo que sea el musulmán, ante el cual, el resto de tradiciones y cultos valen lo mismo que la basura. Si te parece eso igual que las leyes americanas pues será que eres un intransigente talibán.Iniciado por Dorogoi
Aquí quien molesta es la legislación fanática islámica de Pakistán. El único delito de Asia Bibi es decir a unas musulmanas que la afrentaban por beber de una fuente siendo cristiana: “Jesús ha dado su vida por mí. ¿Qué ha hecho Mahoma por vosotras?”. Y se acabo la vida para ella. Acusada de blasfemia, su vida no vale un pimiento. ¿Dónde está la libertad religiosa en ese país?. ¿Acaso justificas el totalitarismo religioso en Pakistán, porque “viene en sus leyes”?. Y no me salgas con tus frustraciones respecto a EEUU, que parece que son muchas.Muchos son los que por la ceguera del fanatismo religioso no aceptan las decisiones de otros y pretenden imponer sus tradiciones. Molesta tanto en una direcciòn como en la otra.
...Cristiano en este caso..., no me hagas reir. Si lo que pretendes es diluir el fanatismo islámico en la generalidad “religiosa”, no cuela. Y no cuela porque nadie tiene presa en la cárcel a una mujer pendiente de una muerte por una blasfemia que no ha ocurrido en el mundo cristiano, judío, budista, sintoísta, etcísta... Pero en el mundo islámico, como ocurre en Pakistán, sí. No hay nada que justifique la falta de libertad religiosa.Repito que la ceguera del fanatismo religioso no es buena para una convivencia pacìfica. El integrismo religioso es nocivo siempre, independientemente que sea islàmico o cristiano como en este caso: en que no se pretende defender a una persona sino demostrar que otras religiones son malas y otros pueblos inferiores.
Como, realmente lo que pretendes es denigrar cualquier comportamiento religioso (realmente, el cristiano, que es el más cercano y es el nuestro), sobran tus suposiciones sobre lo que yo quiera decir con este foro. No tiene por qué ser nocivo el integrismo religioso, y de hecho me parece muy atractiva la figura de San Francisco de Asis... pero entonces, no todo el integrismo religioso como no todas las religiones son iguales, como quieres pretender tú. Lo siento, pero a Asia Bibi no la tienen presa los Bahai, ni los animistas, ni los zoroástricos. Allá tú si te merece defensa el integrismo islámico solo porque está en lucha con EEUU.
Realmente te importa un pimiento la vida de Asia Bibi.
<<El proceso a Giordano Bruno fue dirigido por Roberto Belarmino, quien posteriormente llevaría el similar proceso contra Galileo. En 1599 se expusieron los cargos en contra de Bruno. Las múltiples ofertas de retractación fueron desestimadas.
Finalmente, sin que se tenga conocimiento del motivo, Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas y el 20 de enero de 1600 el papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares.
El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético, impenitente, pertinaz y obstinado. Es famosa la frase que dirigió a sus jueces: "Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla". Fue expulsado de la Iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública.
Durante todo el proceso fue acompañado por monjes de la Iglesia. Antes de ser ejecutado en la hoguera uno de ellos le ofreció un crucifijo para besarlo pero Bruno lo rechazó, diciendo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso.
Fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.>> (wiki)
-He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto; es un intento de colonización del otro. (Saramago)
No pretendo cambiar el mundo pero en el pedacito que me tocò pretendo hacer la diferencia..Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!